Nuestra sede, en la calle Porongos, es la Casa Paraguaya, a la que también llamamos Ñande róga, nuestra casa en guaraní. Fue adquirida en 1995 durante la presidencia de Reclus Gamel, con Abelardo Garcete como secretario, y es uno de los hechos que más marcó la historia del club. Desde entonces, las reformas de los edificios son otro acontecimiento muy importante para la institución.
Cuando la Casa Paraguaya fue un hotel
Durante la pandemia, con todo el mundo en su casa, no tardaron en llegarnos solicitudes para alojar a los connacionales que se quedaron varados en Uruguay. Por unos meses la Casa Paraguaya se convirtió en un hotel para niños, mujeres y hombres.
Todo fue posible gracias a los socios solidarios y a nuestros delivery, Juan Cardozo y Alexis Blanco, que llevaban víveres a los huéspedes. Estamos muy felices de haber ayudado a nuestra gente.